Púlsars

Los faros cósmicos

La Nebulosa del Cangrejo alberga un pulsar en su interior
imagen: NASA, ESA, J. Hester and A. Loll (Arizona State University)

Tras una explosión supernova el objeto remanente colapsa bajo su propio peso por efecto de la gravedad al haber agotado ya todo su combustible nuclear que mantenía a la estrella en equilibrio. En un momento dado, cuando la masa de la estrella originaria no exceda de 8 veces la masa del Sol, el colapso se detiene y toda la masa queda constreñida en un esfera de apenas varios kilómetros de diámetro.

La presión es enorme en el interior y por conservación del momento angular, gira sobre si mismo a una gran velocidad. Es lo que se conoce como estrella de neutrones. Cuando además la atmósfera exterior de este objeto compacto que contiene gran cantidad de electrones interacciona con el campo magnético se genera un haz de radiación, generalmente en el rango de las ondas de radio, que sale del púlsar en dos sentidos distintos a lo largo de un eje. Cuando este haz es interceptado por los radiotelescopios en la Tierra se perciben pulsos de radio cada pocos segundos, que es el tiempo que tarda un púlsar en rotar sobre si mismo.

Comentarios